Experto español capacita a más de 200 docentes de todo el país en el nuevo Centro Nacional de Congresos y Convenciones (CNCC)

Foto EMILIO TORRES visita Costa Rica para capacitar a docentes (1).JPG

“No es suficiente que los estudiantes lleguen a las aulas, el reto de Costa Rica es frenar la crisis que afecta la educación, por medio de docentes que sepan entrenar en destrezas y evaluar por competencias

El que los niños y jóvenes estén en las aulas no quiere decir que estén aprendiendo y mucho menos que se gradúen con las destrezas (aptitudes) globales necesarias para enfrentarse a las nuevas tendencias mundiales, afirma el coach internacional Dr. Emilio Torres, Embajador español ante el Parlamento Mundial de Educación (PAME) y representante de la herramienta digital Progrentis, quien está en el país capacitando a más de 200 docentes de centros educativos públicos y privados de todo el territorio nacional.

La actividad de capacitación se efectúa del 28 al 30 de agosto en el Centro Nacional de Congresos y Convenciones (CNCC).

“Tenerlos en el aula no es suficiente sino saben qué hacer con lo que aprenden. No se trata de escolarización, sino de aprendizaje”, enfatiza el experto, quien no solo se basa en su vasta experiencia en innovación educativa, sino también en lo que han afirmado diversas autoridades internacionales como el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Así, el Banco Mundial en setiembre 2017, en su Informe sobre el desarrollo mundial 2018: “Aprender para hacer realidad la promesa de la educación”, destacó que “la escolarización sin aprendizaje no es solo una oportunidad desaprovechada, sino también una gran injusticia para los niños y los jóvenes de todo el mundo”.

El Informe agrega que “incluso después de asistir a la escuela durante varios años, millones de niños no saben leer, escribir ni hacer operaciones matemáticas básicas. La crisis del aprendizaje está ampliando las brechas sociales en lugar de cerrarlas”.

A esta realidad, Torres le suma el tema de las competencias (aptitudes), por lo que gracias a su experiencia pedagógica está haciendo reflexionar a docentes de toda América Latina sobre si se está dotando a los estudiantes con un perfil de salida que les permita abrirse camino en la Era Digital.

“Hoy más que nunca los docentes deben preguntarse: ¿mi centro educativo le está proporcionando a los estudiantes las destrezas para ser competentes?, ¿mis alumnos realmente tienen el equipaje que requieren para desenvolverse a la aldea global? Es que no se trata nada más de saber, ser competente implica saber qué hacer, cómo aplicar ese conocimiento a un contexto específico”, enfatiza el especialista.

Él afirma que el reto de los educadores hoy está en dotar a los estudiantes de un paquete más robusto que también incluye habilidades como el trabajo en equipo, el liderazgo, el pensamiento creativo, la resiliencia (capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas) y la autonomía; todos rasgos imprescindibles de las futuras generaciones. “Sin eso…no habrá conocimiento que valga”, insiste.

Las competencias claves del siglo XXI, propuestas por la OCDE, son el trabajo en equipo, liderazgo, pensamiento creativo, resiliencia (capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas), autonomía, aprender a aprender, conciencia y expresiones culturales, iniciativa y espíritu emprendedor, comunicación lingüística, así como competencias sociales y cívicas, digital, matemáticas y competencias básicas en ciencia y tecnología.

PISA

Por su parte, para el vocero de Mentora, empresa anfitriona de esta capacitación, Octavio Morán, “las pruebas PISA ya evidenciaron que estamos casi 200 puntos por debajo de la media. Sabemos que el modelo está obsoleto, pero por primera vez alguien viene a explicarle a nuestros docentes cómo hacer que estas destrezas se desarrollen en el aula y, más importante aún, cómo evaluarlas. Por eso, la vista del Dr. Torres ha causado tanto interés”.

PISA es el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (Programme for International Student Assessment - PISA) desarrollado por OCDE con el objetivo de conocer el nivel de habilidades lectoras, científicas y matemáticas que han adquirido los estudiantes de entre 15 y 16 años de edad, las cuales son necesarias para vivir plenamente en una sociedad.

“En las aulas debemos tener muy presente que la prueba PISA no evalúa determinado contenido curricular, sino que se enfoca en competencias; es decir, en aprendizajes que integran valores, procedimientos y actitudes que ayudan a desempeñar una tarea específica que responde a una necesidad real. Al mismo tiempo, se identifica la capacidad de los estudiantes para analizar, razonar y comunicar sus ideas y conclusiones de forma efectiva, así como su potencial para seguir aprendiendo el resto de sus vidas”, afirma Torres. 

Para él, hay que lograr un salto cualitativo hacia una nueva forma de educación, lo cual puede lograrse, mediante la introducción de herramientas cognitivas como, por ejemplo, un gimnasio para la mente.

Por ello, vino al país además con el objetivo de presentar una herramienta digital que permite evaluar las detrezas del estudiante y conocer qué tan competente es.

“Esta herramienta es una brújula para el docente con la que podrá ayudar a ese estudiante a potenciar sus destrezas débiles y conocer los fuertes. La describen como un “gimnasio para la mente” porque promueve mediante ejercicios y retos el aumento de múltiples destrezas incluidas: la digital, así como vocabulario y fluidez, la capacidad de decodificación, concentración, comprensión literal e inferencial y la retención; pero logra aún más, a potenciar al máximo la capacidad de autoaprendizaje de los estudiantes”, expone Torres.

En Costa Rica, más de 20 mil estudiantes de centros educativos públicos y privados emplean esta herramienta digital denominada Progrentis, que pretende estudiantes altamente competentes y preparados para responder a entornos complejos, sin distingo de si asisten a centros públicos o privados.

Ignacio Herrera