“Las necesidades educativas especiales son de la escuela y no del niño. Además, debemos implementar el modelo de aprendizaje 4C en las aulas”, afirma experta española de visita en el país

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Para la experta española, Ana Romeo, quien está de visita en el país, las necesidades educativas especiales son de la escuela y no del niño. Además, enfatiza que a la hora de enseñar los docentes deben integrar en sus aulas el modelo de aprendizaje 4C: Cuerpo, Cerebro, Corazón y Contexto.  

Ella se encuentra en el país para participar durante toda esta semana en la tercera edición de Aulas Pro, que organiza Grupo Mentora Progrentis. Es licenciada en psicología profesional, Advanced Coach ejecutivo y directora del colegio español Jara. También, certificada por Harvard University como especialista en el desarrollo de la destreza Aprender a Aprender y Enseñanza para la Comprensión y experta en Inteligencias Múltiples.

“Cuando cursaba tercero de psicología en la Universidad Autónoma de Madrid aprendí que las necesidades educativas especiales eran de la escuela y no del niño.  Era la escuela, y en concreto sus docentes, los que debían diseñar situaciones educativas especiales para que todos los alumnos pudiesen aprender. Fue acá donde descubrí el significado completo de la expresión -Necesidades Educativas Especiales-”. 

Según su experiencia, la innovación educativa exitosa se apoya en modelos educativos actualizados que han devuelto la mirada a lo esencial de la educación: el niño. 

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El primer reto de una escuela innovadora es unificar el modelo educativo que nutre e ilumina cada experiencia educativa que prepara su equipo docente.  

“Cada educador cuando empieza su ejercicio profesional llega a la escuela con su modelo personal.  La auténtica revolución educativa la realizará el profesorado y pasa por evolucionar ese modelo personal para convertirlo en un modelo fundamentado, actualizado, validado y asumido responsablemente”, resalta la experta. 

Sobre el modelo de aprendizaje 4C, explica que consiste en incorporar el Cuerpo, el Cerebro, el Corazón y el Contexto.  Este es parte del modelo Helix de la Fundación española Aprender.  

¿Qué implicaciones tiene cada C en el diseño didáctico de las experiencias de aprendizaje? 

  • Cuerpo: Programar y diseñar experiencias de aprendizaje donde todos los alumnos tengan que moverse y movilizar diferentes partes de su cuerpo para afrontar tareas variadas.   

  • Cerebro: Plantear al alumnado retos donde el pensamiento reflexivo, crítico y creativo sea imprescindible para buscar y encontrar respuestas, asumiendo que muchas de ellas no serán correctas y cometerán errores que garantizarán que realice aprendizajes significativos.  

  • Corazón: Exponer a los chicos a imágenes, materiales y vivencias compartidas que disparen sus emociones para que puedan reconocerlas, acogerlas y entrenarse en una gestión más inteligente de las mismas.  

  • Contexto: Llevar al aula lo que ocurre en el ambiente físico y social que rodea a los alumnos, es decir, incorpora el contexto en la vida escolar para impregnar el currículum de realidad y de sentido. 

 

“Las escuelas del futuro ya existen y todas sus innovaciones se alejan de la tiranía del “uno”, un grupo, un aula, un profesor, una asignatura, una hora, una nota, una herramienta didáctica, un programa”, agrega Romeo. 

 

Para ella, es clave visitar escuelas, escuchar experiencias de cambio, capacitarse en el uso de nuevas herramientas metodológicas y dialogar con educadores responsables y comprometidos, lo que permitirá construir una nueva educación desde el presente para el futuro.  

 

“Crear experiencias de aprendizaje auténticas genera posibilidades de éxito porque permite a cada alumno vivir y sentirse acogido en su esencia, porque lo esencial de la educación es el niño”, concluye Romeo. 



Ignacio Herrera